Inevitablemente somos y seremos personas con sentimientos, que nos afecta todo nuestro entorno, cualquier elemento extraño puede hacernos cambiar de la más absoluta soledad a la más absoluta tristeza. Dejamos que nos afecten muchas cosas, mostramos nuestras debilidades y sobretodo intentamos controlar los impulsos, aquellos que nos hacen sentir vivo, aquellos que nos demuestran que somos humanos y que no siempre podemos imponer nuestro criterio.
Unos días de reflexión siempre nos ayudan a ver la vida con otros ojos, a mirar hacia atrás e intentar no torturarnos con nuestros recuerdos dolorosos a seguir adelante, porque inevitablemente debemos avanzar pues no se puede vivir del pasado. Poco a poco nuestras vidas configuran nuestra personalidad, forjando nuestro espíritu e intentamos que no suframos un dolor intenso en aquello que llamamos alma.
Los consejos que recibimos son normalmente aquellos que seriamos capaces de dar en cualquier momento a un amigo que nos pidiese nuestra opinión objetiva, es decir sin ser parte en el asunto, pero no debemos equivocarnos pues el dolor de uno mismo siempre parece más intenso y llega incluso a parecernos más doloroso que jamás sentimos.
A nadie consuela una frase oportuna en un momento determinado, a nadie le sirve que intenten engañarlo con frases que más de una vez ha utilizado, porque siendo sinceros a veces se siente uno en el otro lado, en el lado oscuro… a veces unas lagrimas a tiempo sirven más que frases vacías, a veces es necesario llorar y dejarlo salir porque sino se pudre dentro del “alma”.
Se que en algún momento sentimos que moriremos de dolor y que jamás nos recuperamos de semejante traición, que esa persona es la única en el mundo y que sin ella dejamos escapar la vida maravillosa que nos prometimos… quizá la persona perfecta no existe y quizá estemos condenados a “conformarnos” pues parece que la mayoría lo hace, aquí es donde se demuestra quienes son unos auténticos valientes, pues algunos nos aferramos a la concepción romántica de la persona que nos haga sentirnos completos, aquella persona que llena los espacios que tenemos, seguramente al final nos demos cuenta que esos vacíos solo se pueden llenar con personas totalmente diferentes a nosotros pues los sentimientos están llenos de contradicciones.
Suerte a todos aquellos que siguen intentando vivir una vida plena, aquella que nos hace sentir vivos aunque a veces también nos provoque el efecto contrario, sentir que morimos… huir de la soledad porque la vida es muy corta y merece la pena vivirla intensamente.
Aunque no lo parezca hoy estoy optimista, simplemente me apetecía publicar unas letras que escribí hace tiempo, conocedor de lo morbosos que son los pocos lectores que tengo… la próxima será mucho más alegre.